Mirando hacia los retos de reducir costes operativos e impacto ambiental, se ha mejorado la gama Linde «Evolution5» (E5) de muebles para productos fríos y congelados para convertirse en E5 e*cube.
Ofrecemos soluciones inteligentes que tienen en cuenta los retos de la industria de la alimentación al por menor: los crecientes costes de la energía, el aumento del consumo energético como consecuencia del mayor número de horas de apertura de los comercios, y la expansión constante de la gama de productos a refrigerar, con más iluminación. Algunas de estas soluciones son nuestros Murales Methos y Monaxis, Seminurales Mirado y Morea, Islas Irios e Ivando y nuestros muebles verticales para congelados – Velando y Vantis [productos].
Los muebles frigoríficos e*cube ahorran energía y electricidad, ofreciendo a la vez otra ventaja: su menor carga de refrigerante, que permite un menor tamaño de la instalación frigorífica. Los futuros muebles frigoríficos E5 e*cube se presentarán en nuevas configuraciones. Estos paquetes completos incluyen componentes de gran ahorro energético, como ventiladores electrónicos, reactancia electrónica, tapas o puertas de cristal, tapas de cristal
parciales, puertas de cristal anti-condensación, cortinas de aire secuenciales o cristal frontal. Pueden pedirse variaciones con funciones adicionales de ahorro energético como iluminación por LEDs, cortinas de noche, etc., como opciones montadas en fábrica.
1. Los componentes han sido probados en fábrica y optimizados para cada mueble frigorífico.
2. Los componentes de ahorro energético van montados de fábrica; no se requiere un diseño o instalación adicionales.
3. Desde la etapa de diseño de la instalación se tienen en cuenta factores como una menor carga de refrigeración, mayor temperatura de evaporación y menor consumo eléctrico de los muebles frigoríficos para el cálculo de la central frigorífica, intercambiadores térmicos, sistema de tuberías, cuadros eléctricos y controles.
Costes del ciclo de vida de una instalación frigorífica**
40% - 50% de la inversión (equipo e instalación)
50% - 60% de los costes de explotación (energía y mantenimiento)
La mejor manera de minimizar los efectos de la refrigeración en el medio ambiente es ahorrando energía. La complejidad de una instalación frigorífica se determina por criterios muy específicos.
Son tres los pasos principales para mejorar el sistema y lograr el mejor rendimiento posible con el menor consumo de energía:
1. Se seleccionan los parámetros y componentes de forma que no se consuma más energía de la necesaria.
2. La instalación y la puesta en marcha demandan una máxima precisión con el fin de garantizar un funcionamiento óptimo según los requisitos del diseño.
3. Operaciones de mantenimiento continuadas mantienen el rendimiento y el consumo de energía al nivel óptimo durante todo su ciclo de vida.
* Fuente: Estudio de mercado interno asumiendo una tasa de fugas del 5% y el uso del refrigerante R404A
** Fuente: Estudio de mercado propio basado en formatos de mercado europeos: tiendas discount, supermercados, hipermercados